Cactus y crasas

Cactus

Más de una vez he mencionado a mi abuelo José Trenor. Sin duda es la persona que más me ha influido a la hora de elegir mi profesión. A él le encantaban las plantas crasas y los cactus y, sin querer, consiguió reunir una impresionante colección. Digo sin querer porque no creo que en ningún momento tuviese la intención de formar una colección. Solo le gustaban y poco a poco fue plantando ejemplares que iba consiguiendo o que le regalaban. Él los iba dividiendo para reproducirlos y los plantaba en lugares increíbles. Todo valía, es lo que hacía tan especial esta colección. Crecían al son de canto gregoriano sobre cucharas, en bombillas, caracolas, sobre piedras, en tapones, tarjetas de crédito, cds, ladrillos, sifones, conchas, neumáticos viejos, ruedas de bicicletas… en fin, en cualquier objeto que llegase a sus manos. Manos también especiales, nunca usaba guantes y siempre tenía espinas clavadas que se quitaba cada noche con un alfiler mientras fumaba.

cactus

De pequeña, recuerdo que cuando iba a casa de mis abuelos me levantaba temprano y siempre lo encontraba en la terraza con sus plantas. Me dejaba ayudarle a regar, tarea que le llevaba horas y horas por la cantidad de plantas que tenía y por la poca tierra que sostenían esos cactus. Había que hacerlo con mucho cuidado para que no se desmoronase todo, uno por uno. Muchos años más tarde, mi hija ha hecho lo mismo que yo y, aunque ella solo tenía 4 años cuando mi abuelo murió, aún lo recuerda y creo que lo recordará toda su vida por lo especial y emocionante del momento para ella.

cactus

Hoy, todo lo que queda de esta pasión, es un catálogo llamado Captus (unión de las palabras cactus y captura) de fotos de Alejandro Braña que se editó a los pocos meses de la muerte de mi abuelo cuando se inauguró una exposición organizada por Pablo Amargo y Gonzalo Moure en Gijón, dando a conocer esta obra: http://asturiaspordescubrir.com/ver-libro/11/ . Copio el prólogo firmado por José Trenor en septiembre de 2006:

Muchas colecciones de plantas son auténticas joyas. Allí las ves, encima de unas mesas, en sus macetitas negras con su cartelito diciendo quienes son, cómo se llaman…

Bueno, a mi me recuerdan mucho a un regimiento; mil hombres, todos juntos forman una gran masa y se sabe que en el fondo hay mil almas, pero parece que están esperando, allí agazapados, a que alguien les dirija palabra, que les dé un saludo, un cariño.

Mis plantas son diferentes. Mis plantas son plantas de aldea, donde todos nos conocemos y más o menos nos tratamos, donde nos vemos a diario y nos hacemos favores.

Es la combinación de la naturaleza y de mis manos pecadoras, que metidas en la tierra han ayudado a que la naturaleza hiciese sus efectos y que mis plantas creciesen.

Muchas veces, con la vanidad que todos llevamos dentro, pienso que estas plantas las he creado yo, sin darme cuenta de que yo no he hecho más que poner juntos, unos a otros, los factores que hacen que ellos vivan.

Yo sé que las plantas estas un día desaparecerán como desapareceré yo, y de ellas no quedará nada más que estas fotografías en un almacén de libros viejos.

manos

Fotografías de Alejandro Braña tomadas de la web www.asturiaspordescubrir.com y de Xixonman tomadas de la web  www.asturiesconbici.org

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4 respuestas a Cactus y crasas

  1. Carlos García dijo:

    Yo conocí a su abuelo personalmente, unos años antes de que falleciera. Fue cuando estaba diseñando una ruta en bici de fin de semana “La playa de las Catedrales” para la asociación a la que pertenezco….”Asturies ConBici”. La verdad que la visita al extraño jardín de su abuelo era algo que a todos asombraba pro-fun-da-men-te. A mi personalmente todas las veces que fuí nunca me cansaba de verlo…

    Fruto de aquel encuentro con su abuelo fue éste artículo publicado en la web de Asturies ConBici:

    http://www.asturiesconbici.org/index.php/noticias/general/177-el-extrano-jardin-con-su-extrano-jardinero.html

    Conocerlo fue una de esas experiencias que uno jamás en la vida olvida……

    Saludos,

    Carlos García (xixonman)

    • Muchas gracias, Carlos. Conozco tu web y ya había leído tu artículo hace tiempo.
      Casualmente, hoy mismo se ha inaugurado una exposición de fotografías de los cactus de mi abuelo en Ribadeo, en el Castillo de San Damián. Es de acceso libre y estará abierta al público hasta el 10 de agosto. Recomiendo a quien tenga ocasión, ir a verla.
      Un saludo,
      Marta Martín Trenor

  2. Isabel dijo:

    ¡Precioso Marta!
    Siempre lo recordaremos así…..y más cuando veamos algún cactus que crece en lugar imposible.
    Muy bonita labor de Alejandro, Pablo y Gonzalo.
    Gracias por este recordatorio.
    Besos y abrazos

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