A los señores ecologistas de Valdemoro

Cada pocos meses los medios de comunicación nos alertan de riesgos para nuestra salud que van apareciendo. Las vacas locas, la gripe aviar y la gripe A, medicamentos que resultan ser venenosos en lugar de curar, vacunas que además de ineficaces perjudican nuestra salud, alimentos que “matan”, …, y así una lista interminable de noticias que surgen de un día para otro y de la misma forma desaparecen, eso sí, habiendo armado un revuelo tremendo y una gran alarma social entre todos nosotros.

Acabo de leer una noticia en el periódico La Vanguardia (http://www.lavanguardia.com/local/madrid/20110517/54155768105/ecologistas-denuncian-el-envenenamiento-de-parques-y-jardines-con-un-herbicida-peligroso-para-la.html), en la que cuentan que un grupo de ecologistas acusa al ayuntamiento de Valdemoro (Madrid) de utilizar un herbicida altamente peligroso para la salud.

Se trata de Roundup, un herbicida cuya materia activa es el Glifosato. El Glifosato es un producto no selectivo (es decir, es capaz de matar todo tipo de hierbas y arbustos) que se absorbe por las hojas. Se usa también inyectándolo en troncos y tocones como herbicida forestal. Entre los herbicidas no selectivos es de los más utilizados tanto en explotaciones agropecuarias como en jardinería.

Según el grupo ecologista al que se refiere la noticia, el Glifosato es un producto que, según “estudios independientes”, “en dosis muy inferiores a las manejadas por cualquier jardinero, provoca diversos tipos de cáncer, esterilidad y abortos no deseados”, resultando especialmente sensibles a su exposición “tanto las mujeres embarazadas como los niños”. También advierten del riesgo para las mascotas que transitan por los parques de la localidad.

Señores ecologistas, déjense de “estudios independientes” e infórmense antes de crear alarma social. Todos los productos fitosanitarios, al igual que todos los productos químicos en general, están regulados por la Directiva Comunitaria 99/45/CE, transpuesta a la Legislación Nacional mediante el Real Decreto 255/2003 y no hay estudio independiente que valga.

Según la hoja de seguridad, en España el producto en cuestión se clasifica de la siguiente manera: 

  • Xi – Irritante
  • N – Peligroso para el medioambiente
  • R36 Irrita los ojos
  • R51/53 Tóxico para los organismos acuáticos, puede provocar a largo plazo efectos negativos en el medioambiente acuático.

Efectos potenciales sobre la salud:

  1. Contacto con la piel, corto plazo: no se prevee ningún efecto nocivo importante si se siguen las instrucciones de empleo recomendadas.
  2. Contacto con los ojos, corto plazo: riesgo de lesiones oculares graves.
  3. Inhalación, corto plazo: no se prevee ningún efecto nocivo importante si se siguen las instrucciones de empleo recomendadas.
Efectos posibles sobre el medio ambiente:
  1. Muy tóxico para los organismos acuáticos. Puede provocar a largo plazo efectos negativos en el medioambiente acuático.
Además, tal y como obliga la legislación vigente, se han realizado pruebas en laboratorio con animales (ojalá que pronto llegue el día en que estas pruebas espantosas puedan sustituirse por otras sin el uso de animales vivos) y después de administrarles altas dosis del producto para provocarles una toxicidad oral aguda, no se ha observado ningún caso de mortalidad. También se sabe que el contacto ocular accidental con glifosato provoca lesiones graves pero no irreversibles, no se han observado casos ni de cáncer, ni abortos, ni malformaciones, ni esterilidad, ni ningún otro tipo de lesión ni daño.

El mayor problema del glifosato es medioambiental en lo que se refiere al medio acuático. En el suelo, si no llueve en las 4-5 horas posteriores a la aplicación, no tiene problema porque es un producto biodegradable. Si lloviese nada más aplicarlo, podría alcanzar cursos de aguas subterráneas contaminándolas. Por ello es muy importante cumplir siempre las recomendaciones de aplicación y seguir al pie de la letra las dosificaciones indicadas en la etiqueta según la vegetación a tratar.

Los vecinos de Valdemoro pueden estar tranquilos. El Glifosato es mucho menos irritante que, por ejemplo, el amoniaco que tanto se usa en limpieza y en peluquerías. Ustedes no van a sufrir cáncer por culpa del Glifosato, ni van a tener hijos con malformaciones o problemas de ningún tipo por haber visto a un operario fumigar el parque, ni van a quedarse estériles, ni sus perros se van a envenenar por mordisquear unas hierbas tratadas con Glifosato. Estoy segura de que los jardineros municipales no les han pulverizado el producto por encima y que han tomado todas las precauciones para la aplicación.

Señores ecologistas, por favor, antes de poner el grito en el cielo moléstense en informarse.